BIBLIA, libro mío, libro en cualquier tiempo y en cualquier hora, bueno y amigo para el corazón, fuerte, poderoso compañero. Tu desnudez asusta a los hipócritas y tu pureza es odiosa a los libertinos.

Gabriela Mistral

martes, 3 de julio de 2007

Eutanasia


Eutanasia


La eutanasia, no es un fenómeno moderno. Los griegos llevaron a cabo un fuerte debate sobre el tema. Los pitagóricos se opusieron a la eutanasia, en tanto que los estoicos estaban a favor, en caso de una enfermedad incurable. Platón la aprobaba ante una enfermedad terminal. Pero estas influencias fracasaron ante los principios cristianos, así como la creciente aceptación del Juramento Hipocrático: "No administraré a nadie un fármaco mortal, aunque me lo pida, ni tomaré la iniciativa de una sugerencia de este tipo".

Según, nuestra Bíblia
La Biblia enseña que los seres humanos son creados a la imagen de Dios (Génesis 1:26) y, por lo tanto, tienen dignidad y valor. La vida humana es sagrada y no debe ser terminada simplemente porque sea difícil o inconveniente.

La Biblia también enseña que Dios es soberano sobre la vida y la muerte. Los cristianos pueden estar de acuerdo con Job cuando dijo: "El Señor ha dado; el Señor ha quitado.

Otro principio fundamental tiene que ver con una visión bíblica de quitar la vida. La Biblia condena específicamente el asesinato (Éxodo 20:13), y esto incluiría las formas activas de eutanasia en la que otra persona (médico, enfermera o amigo) acelera la muerte del paciente. Si bien hay situaciones descritas en la Biblia en las que podría estar permitido quitar la vida (ej: defensa propia o una guerra justa), la eutanasia no debería incluirse con ninguna de estas categorías bíblicas establecidas. La eutanasia activa, como el asesinato, involucra el intento premeditado y, por lo tanto, debe ser condenada como inmoral y aun criminal.

Los cristianos deben rechazar también el intento del movimiento de eutanasia moderno de promover el llamado "derecho a morir". El intento de la sociedad secular de establecer este "derecho" está mal por dos razones. Primero, dar a una persona el derecho a morir equivale a promover el suicidio, y el suicidio está condenado en la Biblia. Al hombre se le prohíbe asesinar, y eso incluye el asesinato de uno mismo. Además, a los cristianos se les ordena amar a otros como se aman a sí mismos (Mateo 22:39; Efesios 5:29). Queda implícita en la orden una suposición de amor a sí mismo así como el amor a otros.

La Biblia enseña que los propósitos de Dios están más allá de nuestra comprensión. La respuesta de Job al Señor muestra su reconocimiento de los propósitos de Dios: "Yo sé bien que tú lo puedes todo, que no es posible frustrar ninguno de tus planes.
Carlos A. Saavedra Martinez
Administracion de Empresas