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Gabriela Mistral

domingo, 4 de octubre de 2009

CHILE: El reservado "asesor clave" de Frei para la nueva fase de su campaña.

El socialista Eduardo Jara se ha convertido en la "sombra" del candidato:

Junto a Pablo Halpern conforma el círculo íntimo del abanderado oficialista. Fue uno de los que le recomendaron usar el polémico informe de Transparencia Internacional y hoy es protagonista del giro que busca darle el senador a su trabajo en terreno. Fue un muy estrecho asesor de Ricardo Lagos y es una de las esperanzas para tender puentes hacia Marco Enríquez-Ominami en la segunda vuelta.


Es la sombra de Eduardo Frei. Es el primero que lo saluda por las mañanas y el último que le dice buenas noches. Su responsabilidad es ponerlo en escena, sacarle partido, olfatear los conflictos. Nadie sabe cómo lo hace. Pero, por años, este militante socialista "renovado" logró pasar inadvertido, a pesar de su metro 76 de estatura, sus 85 kilos, pelo cano y grave voz.

Su presencia en la sede de Bilbao 1159 no es casual. Eduardo Jara Aguirre (51) es quien -desde la avanzada territorial- llevó a Ricardo Lagos a La Moneda en la campaña del 99 y hoy es el hombre recomendado por el ex gobernante para que intente hacer lo mismo con Frei.

Su cuidado anonimato se rompió el miércoles 23, cuando el abanderado oficialista lo convocó a él y a Pablo Halpern para que lo asesoraran en el camarín de Televisión Nacional para el debate presidencial.

La nueva dupla Halpern-Jara

La imagen tuvo una sola interpretación; que ambos configuran la dupla de mayor influencia del abanderado, y la responsable de que esa noche se jugara la audaz carta de citar el controvertido informe de Transparencia Internacional que mencionaba a Sebastián Piñera y que hasta hoy da que hablar.

Halpern y Jara tienen caracteres fuertes, pero nunca se han enfrentado. Quienes los han visto intercambiar opiniones afirman que, salvo alguna diferencia sobre el protagonismo de los partidos en la campaña -Jara los avala, porque es militante PS desde 1976-, coinciden en casi todo.

De hecho, esta semana hicieron debutar durante la gira al norte su último diseño mutuo: la nueva fase de la campaña territorial, que se denomina de "agenda flexible", y que va acompañada de una nueva puesta en escena de todas las actividades, basándose en el "modelo Deaver", importado de EE.UU. por Halpern (ver recuadro).

El boceto fue puesto a prueba el jueves, con la emergencia ecológica de los géiseres de El Tatio, que no estaba en la planificación original.

A primera hora el comando logró instalar a Frei en el lugar con las fumarolas de fondo, para rechazar in situ el daño ecológico y turístico. Esa es la idea, aprovechar la coyuntura para involucrar al abanderado en los hechos noticiosos del momento y ganarle el quién vive a sus competidores.

Un hombre del "laguismo"

Todos en el comando reconocen la capacidad operativa de Eduardo Jara, su agudeza política y discreción. Por su paso por el MOP conoce geográficamente todo el país y además a los caudillos locales.

Pero tiene otros "talentos" estratégicos, muy valorados en cualquier campaña. Él fue quien "le puso el casco" a Ricardo Lagos cuando era ministro de Obras Públicas. Fue uno de los que rechazó la imagen de terno y corbata de la primera vuelta en 1999, el que lo sacó a terreno sin contemplaciones durante su paso por el Ejecutivo y el que lo acompañó el año pasado en el petit comité de la precampaña presidencial que nunca se lanzó. Para este asesor -cuya formación en sociología y ciencias políticas viene de los institutos cercanos al concertacionismo, no de la universidad- no hay lugares vetados. A Lagos lo subió a una grúa en el Canal de Chacao; lo hizo caminar por el cimbreante Puente del Malleco; quedar con el agua hasta las rodillas en las inundaciones y darse un chapuzón en Chañaral para demostrar la limpieza de las aguas.

No lo alejó de los reclamos ciudadanos. Lo enfrentó a las críticas de los familiares de las niñas asesinadas en Alto Hospicio y lo llevó a los funerales de los reclutas del Ejército que murieron congelados en Antuco. Para él, el Presidente, o quien aspira a serlo, debe enfrentar las demandas y liderar las soluciones.

"Está curtido en conflictos y manifestaciones; le tocaron todos en los 80 cuando intercedíamos para que liberaran a Manuel Bustos o a Rodolfo Seguel. Con mirar un acto, sabe dónde va a haber un problema; está en lo suyo", dice monseñor Alfonso Baeza, su jefe en la Vicaría de la Pastoral Obrera, cuando estaba a cargo del área sindical.

Es un reconocido hombre del laguismo. El ex Mandatario fue quien lo sacó de la campaña senatorial de su hijo, Ricardo Lagos-Weber, en la Quinta Región, para que ayudara a Frei.

"Necesito que lo liberes", le dijo a principios de este año, al hacerle ver que la Concertación vive un momento complejo, diagnóstico que el ex vocero compartió, aunque resintió la salida.

Su presencia en el comando ha sido clave para la comunicación Frei-Lagos, distanciada en un momento por la precampaña. Incluso, en varias oportunidades le ha pasado su celular a Frei, porque Lagos quiere comentarle algo.

Similar cercanía tiene con José Miguel Insulza, a quien Jara define como su "padre político" en el PS, con quien trabajó en la subsecretaría de Relaciones Exteriores.

Puente hacia ME-O

No obstante, hay un vínculo de Jara que es visto en el freísmo con especial atención. Es íntimo amigo del senador Carlos Ominami y también de Marco Enríquez. Jamás ha perdido el contacto con ellos y se le ve como uno de los "puentes" clave entre Frei y ME-O para la casi segura segunda vuelta.

Por lo pronto, su próxima jugada será llevar a Lagos a terreno; también a Patricio Aylwin. La imagen que busca es asentar que Eduardo Frei es la síntesis de la Concertación, la misma a la que ha servido lealmente por los últimos 20 años.



El duro impasse con Francisco Vidal

Justo hace nueve años, en un semáforo en rojo, Eduardo Jara fue encañonado con una pistola junto a su esposa y sus cuatro hijos. Le robaron el auto, un Mazda Artis. Y su teléfono, con todos los números de ministros, subsecretarios, parlamentarios, alcaldes, dirigentes políticos y, por cierto, del propio Presidente.

Su envidiada agenda la venía configurando desde el 90, cuando llegó a trabajar con Enrique Correa, el influyente ministro de la administración Aylwin en la Segegob; luego con Insulza y más tarde con Lagos.

Su regreso al punto de inicio, la Segegob, se produjo con la llegada de Ricardo Lagos Weber a la vocería de la administración Bachelet. Pero su estada, esta vez, fue corta.

Lagos Weber renunció en diciembre de 2007, y él sólo duró hasta marzo.

Un día, el nuevo ministro, Francisco Vidal, también laguista, lo llamó a su despacho para decirle que iba a nominar a un segundo jefe de gabinete.

"Los monstruos de dos cabezas sólo existen en la mitología griega", fue su escueta respuesta, al sentirse desplazado, y presentó su renuncia.

Desde ese momento las relaciones entre ambos se mantienen distantes, aunque por protocolo se saludan.


La receta del principal estratega de Reagan a la campaña freísta

El "golpe de imagen", acuñado en los 80 en la campaña de Ronald Reagan por Mike Deaver, será la fórmula que ocuparán los estrategas del comando oficialista para la puesta en escena de Eduardo Frei de aquí a la primera vuelta.

La idea es que sorprenda con cada aparición; que los escenarios, naturales o no, resalten su condición de estadista y le den relevancia al mensaje que quiere entregar.

Ningún detalle será dejado al azar. Cada tiro de cámara, luz y audio será chequeado con precisión antes de cada actividad.

Así se hizo esta semana cuando Frei visitó sorpresivamente (como parte de la nueva estrategia de "agenda flexible" en la campaña) los géiseres de El Tatio.

Mike Deaver (1938-2007) fue uno de los "cerebros" tras el gobierno republicano de Ronald Reagan. Fue quien "moldeó" su imagen durante 20 años y quien, según los teóricos, cambió la política norteamericana al demostrar con éxito que no sólo el contenido es clave en el poder, también (o quizás con incluso mayor relevancia) lo es la imagen.

Otro de sus méritos fue haber aplicado la experiencia actoral de Reagan a la política y a su cercanía a la gente.

Quienes conocen bien a Pablo Halpern aseguran que el estratega norteamericano es la única persona a quien reconoce como su "mentor" y "referente".

Esa cercanía con los ciudadanos es la que se quiere potenciar. La tesis de Jara es que esta campaña se va a ganar en terreno, no en eventos ni hoteles, con miles de apretones de mano, besos y abrazos, porque la gente necesita afecto, cariño y ser escuchada.

Su apuesta es que el abanderado oficialista pueda mostrar su faceta más acogedora; que cante, baile y bromee con naturalidad; que les hable a todos los públicos, en especial a la señora y al señor que ese día se levantaron temprano para ir a uno de sus actos y que destine tiempo a los saludos.

Contrario a la autocomplacencia, el asesor no es partidario de que se esquiven las críticas a la Concertación. Sí, que se afronten. Y que, en esta compleja mixtura, el ex Presidente potencie sus atributos en seriedad, gobernabilidad y credibilidad.
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Fuente: NELLY YÁÑEZ N. - Emol.
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