BIBLIA, libro mío, libro en cualquier tiempo y en cualquier hora, bueno y amigo para el corazón, fuerte, poderoso compañero. Tu desnudez asusta a los hipócritas y tu pureza es odiosa a los libertinos.

Gabriela Mistral

lunes, 27 de abril de 2009

CHILE: La voluntad de la historia.

Los verdaderos procesos de cambio, aquellos que suponen un quiebre, rara vez se deben a la voluntad de una sola persona. Más bien tienen que ver con un cúmulo de "historias" y procesos que comienzan a interconectarse y madurar, hasta que los grandes líderes les dan sentido y generan a partir de ellos nuevas respuestas. Es a esto a lo que podemos llamar "la voluntad de la historia".

Y creo bien decir que hoy pasamos por uno de esos momentos y lugares en que "la voluntad de la historia" se nos muestra con toda su imponencia, y ha habido un hombre que con libertad, inteligencia y decisión ha sabido canalizarla con capacidad para congregar las voluntades.

La decisión del candidato de la Concertación, Eduardo Frei, de nombrar un equipo ejecutivo de campaña que representa una nueva generación en la política es el efecto de una larga historia de muchos actores y será la causa para que miles de voluntades confluyan en torno a la construcción de un país que se enfrenta a los nuevos desafíos pretendiendo ser más humano. Así Frei lo viene planteando desde el primer momento en que decidió ser protagonista de estos nuevos tiempos.

El hecho de que hoy converjan en el mismo momento una crisis de la economía mundial que nos hace cuestionar nuestra forma de relacionarnos; con una reflexión sincera, crítica y valiente de los partidos políticos de la Concertación buscando renovarse; con una ciudadanía que comienza a exigir nuevas formas de participación; junto a una generación forjada en el trabajo con la sociedad a través de organizaciones externas a la política partidaria y que hoy decide desembarcar en la toma de decisiones de Chile, y con un candidato que se encuentra con la libertad y la entrega para hacer cambios radicales, nos habla de que esto no es un gesto que ha sido forjado la última semana, sino que se viene calentando a fuego lento desde hace décadas y hoy llega a su punto de ebullición en la decisión de Frei y la capacidad que tiene de escuchar, ser puente y congregar.

Algunos han mirado esta decisión acusando de ingenuidad a quienes nos sumamos a este proceso. Sin embargo, considero que lo ingenuo en este caso es despreciar las fuerzas sociales, académicas, políticas, culturales, económicas e históricas que han jugado para determinar este escenario. Es por esto que mirar en menos este hecho concreto del nombramiento del equipo de campaña sólo hace bajar la guardia frente a algo que sorprenderá por el apoyo que tendrá en la ciudadanía, con la cual, en este gesto, se hace una resonancia y una sintonía profunda.

Frei camina con la elegancia y consecuencia de un barco con la quilla profunda, conoce que las políticas sociales implementadas en el actual gobierno se deberán profundizar, adopta la madurez de nuestra nación para debatir los temas que queramos, sabe que la calidad de los servicios pasa por la participación de la gente, entiende que el mejor dirigente es quien logra desafiar a su pueblo a superarse con valores profundos, y no quien vende mejor.

Y todo lo anterior se torna fundamental en un momento en que Chile se presenta ante un escenario pocas veces visto: termina un período de transición democrática y tenemos la oportunidad de cambiar nuestra matriz para construir ahora el Chile post Bicentenario, un país en un contexto con oportunidades, conflictos y problemas totalmente distintos a los que existían hace 20 años; de ahí la importancia de una nueva constitución y también una nueva generación que se sume a la política, ambas decisiones de un Frei dispuesto a cambiar las cosas.

Hoy, los líderes de la Concertación, representados en nuestro candidato, abren las puertas y las ventanas de una casa con cimientos sólidos para que se inunde de aire fresco cordillerano y brisa marina de nuestra costa, de sol nortino y olores australes, de naturaleza viva y humanidad chilena, donde las familias de nuestro país serán el centro y donde los individuos, antes que todo, son personas.

Esta es "la voluntad de la historia", anclada en la voluntad de un hombre que conoce esta historia y ahora llama a construir el futuro. Esta voluntad ha tenido y seguirá teniendo su realización en esta campaña al interpretar lo que la ciudadanía hace mucho tiempo venía exigiendo.

Fuente: Emol - Blogs
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