BIBLIA, libro mío, libro en cualquier tiempo y en cualquier hora, bueno y amigo para el corazón, fuerte, poderoso compañero. Tu desnudez asusta a los hipócritas y tu pureza es odiosa a los libertinos.

Gabriela Mistral

lunes, 6 de octubre de 2008

CHILE: Crisis en EE.UU. - ¿Está a salvo nuestro dinero?


El Decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile analiza los efectos en el país de la crisis que remece los mercados mundiales y entrega las claves para salir bien parado de las turbulencias.

-¿La crisis afectará a los bancos chilenos?
-Lo que se ha secado momentáneamente son las líneas de crédito en dólares vinculadas al comercio exterior, pero el Banco Central y el Ministerio de Hacienda tienen divisas suficientes para alimentar la liquidez en moneda extranjera (de hecho, ya lo están haciendo). Lo mismo es cierto para un escenario en que disminuya el refinanciamiento de créditos de mediano y largo plazo de empresas chilenas en el exterior, es decir, el país tiene los instrumentos como para enfrentar un escenario más malo, pero a un costo financiero mayor. Por otra parte, las tasas de interés de mercado ya han subido como consecuencia de la turbulencia internacional y es probable que se mantengan más elevadas que lo que observábamos antes de septiembre. Los bancos en Chile en general son muy solventes y esto no está en riesgo. La situación de otras entidades financieras puede ser un poco más aflictiva, pero un ambiente algo más mejorado de la confianza en los mercados financieros internacionales (cosa que es probable) debiera ser suficiente como para que esas instituciones pasen también la prueba.

-La restricción a los créditos y al financiamiento en general, ¿cómo afectará a las pymes?
-El aumento del costo del crédito indudablemente afectará a todos, tanto empresas como personas. En el caso de las pymes, también puede que ya estén observando un grado mayor de dificultad de acceso a créditos y financiamiento. Una recomendación plausible que deben evaluar es usar utilidades propias - si las tienen - para reinvertir. Si son pymes asociadas a exportaciones, el aumento en el tipo de cambio puede ayudarles a compensar el aumento en el costo del crédito.

-¿Qué hacer con los ahorros?
-Primero, no entrar en pánico. Los ahorros en el sistema financiero en Chile están resguardados. Si las tasas de interés están subiendo, es un buen momento como para ahorrar en instrumentos seguros. Si los ahorros los tiene en la bolsa, un poco de paciencia, que los índices debieran mejorar a partir de la mitad del próximo año. Nunca es bueno vender cuando los precios están de baja. En el corto plazo habrá pérdidas, pero en plazos mayores la rentabilidad será más normal.

-En Chile, ¿qué sectores se verán más afectados con la crisis?
-Habrá una desaceleración tanto en el consumo como en la inversión, de cara a 2009. Por tanto, una buena parte de la economía se verá afectada. Los sectores exportadores gozarán de un tipo de cambio más alto, pero a la vez verán una demanda externa más comprimida. Los sectores vinculados al consumo importado podrían verse afectados negativamente por un dólar más alto en Chile y una demanda interna más débil. La inversión en minería y energía debiera seguir dinámica pero podría resentirse la inversión inmobiliaria.

-En este escenario de tanta incertidumbre, ¿las personas o familias hasta cuándo o qué deben que esperar para tomar alguna decisión económica o que impacte en sus economías?
-No es mucho lo que pueden hacer, dado que éste es un problema macro y además global. Cuidar la pega es siempre una buena recomendación y ser cautos en el endeudamiento también. Si tienen sus platas en los fondos más volátiles de las AFP, como A y B, postergar la jubilación es juicioso, si es que se está en esa situación, a la espera de una reversión en las rentabilidades de esos fondos de aquí a dos años. Para quienes tienen liquidez, pueden evaluar comprar activos que estén más baratos por la situación financiera en el mundo, sobre todo si tienen la posibilidad de mantener esas inversiones por un tiempo largo.

-Los proyectos de inversión que ya están en marcha ¿cómo se verán afectados por la escasez crediticia?
-Los grandes proyectos en minería y energía puede que no se vean muy afectados. Los proyectos en otros sectores, al estar más caro y escaso el crédito, y al preverse una desaceleración global más pronunciada, pueden postergarse. Las empresas se verán más forzadas a usar recursos propios de utilidades no distribuidas si piensan que sus proyectos son muy rentables a mediano plazo.

-Para la gente que tiene liquidez o recursos, ¿es éste un buen momento para entrar a la Bolsa?
-Puede serlo, pero deben estar conscientes que el riesgo en el corto plazo es elevado. Los mercados de capitales en el mundo están frágiles y sensibles a cualquier noticia o evento sorpresivo. El plan del gobierno de EE.UU. para salvar la banca de los activos tóxicos, si bien aliviará la ansiedad y disminuirá la incertidumbre global, será de compleja implementación. Además, no se sabe si Europa está en condiciones de hacer algo parecido si la situación de su banca, también precaria, empeorara. Por tanto, se seguirá observando mucha volatilidad por un buen tiempo, lo que desafía el estómago de quienes entren a la Bolsa. Pero en un plazo más largo, el premio puede ser mayor.

-¿Están seguros los ahorros en las AFP?
-Sí. Las inversiones de las AFP se rigen por pautas relativamente conservadoras que impiden que los fondos se desvanezcan. Es cierto que el valor de esas inversiones puede variar y caer eventualmente (como ha ocurrido con la mayoría de los fondos durante 2008), pero esto es sólo una situación transitoria. Cuando la economía mundial retome un tranco más normal - de aquí a un año y medio o dos años-, esta situación debiera revertirse.

-Una estampida de los afiliados desde los fondos A y B de las pensiones, ¿cómo afectaría a la Bolsa local?
-Una estampida en ese sentido obligaría a las AFP a liquidar acciones justo cuando sus precios están bajos, aumentando la caída bursátil. Pero esto no es bueno para los afiliados porque verán reducirse sus ahorros aún más. Por tanto, lo sensato es que la gente no salga corriendo de los fondos A y B, a menos que esté forzada a jubilar. Lo prudente es que se armen de un poco de paciencia, con la expectativa de que en un par de años van a recuperar lo perdido ahora y la rentabilidad promedio igual será mayor que la del fondo E.

-¿Qué oportunidades está abriendo esta crisis? ¿Cuál es la moraleja de esta crisis?
-A nivel global, que hay espacio para mejorar la regulación financiera y la fiscalización, particularmente cuando se trata de instrumentos financieros complejos. La diversificación de riesgos que proveen instrumentos derivados hay que acompañarla de transparencia y un adecuado método para valorar activos. También es una lección que las autoridades deben ser más proactivas cuando hay indicios de burbujas en mercados de activos, como bolsas o inmobiliarios. Desde un punto de vista macro, hay que estar conscientes que no se pueden mantener condiciones monetarias muy expansivas por mucho tiempo, como fue el caso de EE.UU. hasta 2005, porque aumenta la probabilidad de burbujas especulativas. Finalmente, también hay que ser mesurados en cualquier reforma que implique más regulación en el futuro. No hay que olvidar que el mundo ha vivido un largo período de expansión que ha beneficiado a muchos, en parte gracias a una regulación liberal.

Por Felipe Morandé – Revista Que Pasa.
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